22 Mar 2016

Priorización de requisitos - Técnica MoSCoW

Categoría Tecnología

Durante la gestión de requisitos de un desarrollo de un producto o servicio, además de realizar una correcta recogida y escritura de los requisitos, adquiere una gran importancia realizar una priorización de los requisitos. Esta tarea no es nada sencilla, debido a que podemos encontrar intereses diferentes, o incluso opuestos.

Es muy importante llegar a acuerdos y mantener una negociación continua al respecto, apoyándonos en métodos como la técnica MoSCoW, que nos faciliten poder priorizar cada uno de los requisitos.

Priorización de requisitos - Técnica MoSCoW

Una de las técnicas más utilizadas en la priorización de requisitos es la conocida como técnica MoSCoW. Es una técnica de priorización de requisitos basada en el hecho de que, aunque todos los requisitos se consideren importantes, es fundamental destacar aquellos requisitos vitales que aportan un mayor valor al negocio y que son considerados obligatorios, de forma que el producto o servicio no se puede poner en producción si incumple alguno de estos requisitos. Esto nos ayudará a enfocar el desarrollo de forma más eficiente.

La técnica MoSCoW no se limita a indicar si un requisito es de prioridad baja, media o alta. Esta técnica nos ayuda a separar los requisitos en cuatro grandes categorías:

  • M – Must: Requisitos fundamentales y obligatorios para satisfacer las necesidades del negocio. Si estos no se cumplen, se verá comprometido el éxito del servicio.
  • S – Should: Requisitos que deberían ser cumplidos en la medida de lo posible. El éxito del proyecto o servicio no dependerá directamente del cumplimiento de estos requisitos. Estos requisitos pueden ser satisfechos mediante soluciones temporales, o llegado el momento si fuera necesaria, podrían ser prescindibles si existiera alguna causa que lo justificara.
  • C – Could: Requisitos que son interesantes que cumpla el servicio. Se trata de requisitos adicionales que se implementarán en el caso de disponer de tiempo y presupuesto para ello. Estos requisitos mejorarían el rendimiento del servicio pero podrían ser eliminados fácilmente.
  • W – Won’t: Requisitos que se ha decidido no implementar de momento, pero que serán tomados en cuenta en el futuro con el objetivo de mejorar el servicio o producto.

Esta categorización nos ayuda a marcar una “línea roja“, identificando aquellos requisitos que obligatoriamente deben ser incluidos en el desarrollo del servicio. Es muy fácil de entender por todas las partes interesadas, y de poner en práctica, ya que definimos claramente cuáles son los requisitos básicos sin los cuales no se pondrá en producción el servicio.

Una vez priorizados y categorizados los requisitos, es recomendable utilizar herramientas de gestión de requisitos que nos faciliten la comprobación del cumplimiento de dichos requisitos.

Referencias:

Realizado por Jose Sevilla, Consultor de ITSM & Gestión de Requisitos en OVERTI.

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